miércoles 15 de abril de 2009

Comunicación de la Semana del 13 de Abril



Hola a todos y bendiciones!

La semana pasada tuvimos el evento de Pascua en el comedor de Pilar. Espero que hayan disfrutado tanto como nosotros la posibilidad de servir a los chicos y de poder ministrar el amor de Dios por medio del servicio. Luciana está preparando un video para postear aquí mismo.

El lunes que viene tenemos una reunión con la gente del geriátrico de Vicente López donde hay 100 ancianos, y estamos invitados para ir a compartir con ellos. En pocos días les adelantaremos fecha y lugar, para que se puedan sumar.

El último punto es que es inminente la venida de Kent en Junio, y necesitamos preparar todo. De eso vamos a hablar brevemente el domingo que viene.


Resúmen del Culto del Domingo


El pasado domingo de Pascua, celebramos la resurrección de Jesús, y vimos como por medio de la obra del cruz, ninguna de las plagas que azotaron a los egipcios nos podrán tocar. Sin embargo, Dios nos hablaba de apropiarnos de la obra de la cruz del calvario por fe. La palabra que nos daba es "Creí, por tanto hablé", y nos hablaba de que cuando creemos, hay un fruto de la fe, que es actuar en consecuencia. Compartimos un par de testimonios, y hicimos las mismas proclamas que se hicieron en Word Alive ese día, que Santi tan amablemente nos mandó para que estemos en la misma sintonía, y que declaraban un punto de inflexión en nuestra vida y un nuevo tiempo de bendición. Finalmente, tomamos la Santa Cena, que además de conmemorar el sacrificio de Jesús, es también una forma de apropiarnos de la obra de la cruz, y de la vida eterna.




"El décimo escalón"
Por Gustavo Bedrossian

Estás intentando hacer cambios en tu vida. Reconoces que no has llegado a la meta. Digamos que, si pudieras comparar el proceso de cambio con el ascenso por una escalera, estás a mitad de camino. La escalera tiene 20 escalones y has llegado al décimo escalón.

¿Cómo reaccionas ante este hecho? ¿Cómo lo evalúas? ¿Te reprochas porque no has llegado a la meta? ¿Tienes la sensación de no haber logrado nada? ¿Esto te lleva al desánimo y al deseo de abandonar todo nuevo intento?

Si estuvieras, metafóricamente hablando, en el escalón 10, hay cinco conceptos que te sugiero tener en cuenta:

1- Celebra dónde estás: no estás en la cima, no estás en el último escalón, pero hoy estás más arriba que ayer. Celebrar el presente nos anima a seguir avanzando. Aquellos que valoren el hoy son los que disfrutarán de grandes logros en el mañana. Y en definitiva, el escalón 10 es un logro en sí mismo.

2- Recuerda de donde Dios te sacó: alguna vez estuviste allí en la planta bajo, sin ni siquiera haber pisado el primer escalón (a veces arrancaste en el subsuelo). Hoy no eres todo lo que quisieras ser, pero hay algunas transformaciones de las que puedes dar testimonio.

3- Valora cada paso dado: tomar conciencia de cada pequeña victoria que Dios nos concedió, alimenta nuestra fe en relación al futuro. Si Dios te ayudó a subir del segundo al tercer escalón, ¿por qué no te habrá de ayudar a subir el próximo? Hay logros en el presente en relación a cosas que definiste como “imposibles” en tu pasado.

4- Mantener la visión en la meta: tener claro hacia dónde vamos le da sentido al caminar de hoy. Este esfuerzo de hoy, aunque te cueste, tiene sentido en función del cuadro completo. Saber hacia dónde vas te da orientación en lo que hoy debes afrontar. Esta pieza que hoy colocas es parte de un rompecabezas más amplio. Pieza a pieza todo se irá armando.

5- Concéntrate en el próximo paso: la visión del escalón 20 es fundamental, pero las energías y los esfuerzos deben estar enfocados hacia el escalón 11. Mirar todo el tiempo el escalón 20 puede llegar a generarte desánimo y sensación de incompletud. Parece menos difícil la batalla si sólo luchamos por una pequeña meta en esta jornada. Escalón a escalón llegaremos a la cima.

Amigo, mantén la visión. Pero al mismo tiempo, recuerda todo lo que has logrado por la gracia de Dios. Celebrar el proceso, disfrutar el camino es tan necesario como llegar a la meta. Si no disfrutamos el camino, se hace muy tedioso el viaje. Y lucha sólo por el próximo paso. Subir un escalón en definitiva, no parece una cosa tan difícil, ¿no?


Un gran abrazo y nos vemos el domingo.

Felipe y María