viernes 8 de mayo de 2009

Comunicación de la semana del 3 de Mayo

Hola a todos y bendiciones!



El local de Maipú 365, en Vicente Lopez, ya es una realidad. Hoy viernes entregué el cheque por la reserva. El viernes pasado tuvimos reunión con los dueños del local en que acordamos una serie de pautas, y ellos ya están preparando el contrato que firmaremos en breve. Quiero agradecerle a Guillermo Lucero Funes, nuestro hermano y abogado que está llevando adelante el tema de la presentación por el seguro de caución. Gracias por sus oraciones, y vamos adelante.

Aquí van otras fotos del local:






Por otra parte, hoy salió el newsletter de pulso cristiano, con el aviso de las reuniones que llevaremos a cabo con motivo de la venida de Kent. Lo pueden ver en: http://www.pulsocristiano.com.ar/

Resúmen de la Reunión del Domingo Pasado
(Por este mes, nos seguimos reuniendo en Joy Land, en la calle Capitán Bermudez. A partir del 7 de Junio, estaremos en Maipú 365, Vicente López)
El domingo Kent nos compartía una nueva revelación de la palabra en Romanos 8:28, que dice:
"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."
"Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos."
Estos versículos no quieren decir que a los que aman a Dios todo les sale bien, sino por el contrario, que Dios usa todas las cosas, buenas y malas, para conformar en nosotros el carácter de Jesús.
Kent hacía la siguiente analogía: si yo comiera por separado los ingredientes de una torta, no tendrían un buen sabor (imaginémosnos el gusto de una taza de harina, o de un huevo crudo solo). De la misma forma si yo evalúo las desilusiones y eventos de mi vida que me han quebrantado el corazón, en forma aíslada, serán seguramente desagradables. Las cosas malas, son malas, no hay que darles tanta vuelta. Seguramente, no se volverán buenas.
Pero si yo mezclo las desilusiones, los problemas, las angustias, con las victorias, las alegrías y los momentos buenos de la vida, voy a llegar a tener un carácter que va a ser como una deliciosa torta del Espíritu Santo.
Y él nos decía esto: que la mayor revelación que tenemos que tener es ésta: No se trata de tí ni de mí. Todo esto es necesario, porque cuando el mundo ve que a nosotros nos pasan las mismas cosas que a cualquiera, pero que los mismos eventos que terminarían aniquilando a un no creyente, terminan teniendo en nosotros un efecto que glorifica a Dios, dado que tenemos más fé, seguimos adelante a pesar de todo, nuestro carácter se vuelve más humilde y no claudicamos en el Reino. Entonces, el mundo va a querer tener lo que nosotros tenemos, y le damos a Dios la Gloria que El se merece.
Dios los bendiga y los guarde!
Felicitaciones por el nuevo edificio.
Felipe y María