martes 30 de marzo de 2010

Celebrando la Pascua

video
El sábado que viene celebramos la Pascua en el comedor "El Arca de Noé" en Alberti. En este video se puede ver el evento en que celebramos el día del niño en el mismo comedor, el año pasado. Apreciamos mucho la donación de golosinas y gaseosas grandes a Maipú 365, Vicente López.

LA PASCUA: EL SACRIFICIO DEL CORDERO Y EL PODER DE LA SANGRE
Ezequiel 39:17 (Reina-Valera 1960)
Y tú, hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor: Di a las aves de toda especie, y a toda fiera del campo: Juntaos, y venid; reuníos de todas partes a mi víctima que sacrifico para vosotros, un sacrificio grande sobre los montes de Israel; y comeréis carne y beberéis sangre.

Estamos entrando en la Pascua. El Señor mismo la celebró con sus discípulos antes de ser crucificado, y compartió el poder de su sangre y de su carne.
El dijo: el que no come de mi carne y no bebe de mi sangre, no tiene vida en sí mismo.

Hoy, mientras conmemoramos esta semana de poder, sepamos que así como la sangre de un cordero macho perfecto estuvo sobre los dinteles de las puertas del pueblo de Israel en Egipto y la muerte no pudo tocar a ninguno de sus hijos primogénitos, hoy la sangre de Jesús el Mesías (el cordero de Dios) no solamente está sobre nosotros e impide que el mal y la muerte nos toquen, sino que cuando la tomamos en la Santa Cena, fluye como luz espiritual y vida dentro de nosotros, y el espíritu de vida fluye en nosotros.

Y donde está la vida, la muerte no puede prevalecer, porque la muerte es ausencia de vida. Asi como la oscuridad no puede prevalecer donde está la luz y el frío no puede prevalecer donde hay calor, el enemigo no puede prevalecer donde está el Espiritu de Dios.

lunes 22 de marzo de 2010

Libre del Miedo


Una vida Cristiana con temor es como manejar un auto con el freno de mano puesto. Deberías haber llegado a donde ibas, pero solo hiciste 25 por ciento del camino, y empezás a sentir olor a quemado.

Cuando el miedo entra en tu corazón, la fé se va. Temor y fé son contradictorios, y no pueden vivir en el mismo corazón. Esto es importante, porque la Palabra dice que sin fé es imposible agradar a Dios.

Jesús dijo "No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino."
Esto no es una sugerencia, sino que es un comando. Jesús sabía que el miedo puede frenar tu avance espiritual en el Reino de Dios. Y el enemigo lo sabe también, y él opera intentando sembrar miedo en tu vida.

Entendemos que en el mundo, el se humano pueda tener temor de todo, porque la separación de Dios tiene un efecto directo de aumento de temor. Pero en el pueblo de Dios, esto debería ser distinto. Yo creo que es porque no hemos tenido la revelación necesaria, dado que la Palabra que hemos recibido al respecto no se ha hecho rhema en nosotros todavia.

El miedo principal que tiene el ser humano es el miedo a la muerte. Cuando el miedo a la muerte se va, todos los demás miedos desaparecen, porque todos son derivados de éste último. De hecho, el amor al dinero (la raíz de todos los males, según Pablo) es un derivado del miedo a no poder subsistir en el futuro y perecer como consecuencia. Así como cuando David mató a Goliath, todos los demás filisteos huyeron, cuando el miedo a la muerte se va, todos los demás miedos huyen de nosotros, y la fé puede ocupar el lugar que debe tener en nuestro corazón. Porque no podemos creer con la mente (que duda), sino que solo podemos creer con el corazón (que es el Espíritu del hombre, en contacto con el Espíritu de Dios, que sabe todas las cosas).

Y tengo buenas noticias. La Palabra dice que Jesús le quitó al enemigo las llaves de la muerte y del Hades. Adán se las había entregado, pero Jesús las recuperó cuando fue crucificado y resucitó.

Sabés que quiere decir esto? Que si has aceptado a Jesús como tu Señor y Salvador, entonces El es el único que tiene las llaves para que partas con El. El enemigo no te puede llevar antes de tiempo. Sos libre del temor de la muerte.

Y decimos: Oh muerte, dónde está tu aguijón? Sorbida es la muerte en victoria. Ya no hay miedo a la muerte porque Jesús es el que tiene las llaves de la muerte, y no moriremos antes de tiempo. No más miedo a accidentes, ni miedo a enfermedades, ni a no subsistir.

Sos una Palabra enviada del cielo por el Padre, que no vuelve a El hasta que no haya cumplido su propósito en la tierra. Sos un Verbo hecho carne, una Palabra que no vuelve vacía al Padre, al igual que Jesús, el mayor entre nosotros, sus muchos hermanos.

Y tu propósito fundamental es ser conformado a su imágen y semejanza, a la estatura de Jesús el Mesías, para lo cual fuiste creado. Tu ministerio fundamental es dar fruto en el Reino, lo cual se logra solamente cultivando la intimidad con El.

Cuando entrás en la intimidad de su presencia, el te inunda con el perfecto amor que echa fuera el temor, que es su misma esencia. Porque Dios es amor. Y donde entra el amor, se va el temor.

Pedile al Señor que te revele (siguiendo con la analogía del auto) como este amor que proviene de la oración y de la búsqueda de su presencia, es el combustible necesario para poder llegar a la estatura de Cristo. Y como la Fé es el acelerador.

Así que pasá por la estación de servicio (el lugar secreto) cargá combustible (amor) sacá el pie del freno (temor), poné el pié en el acelerador (fé), y emprendé el camino a la meta (ser como El), con los ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fé.

Un gran abrazo y que tengas buena semana.

Felipe, María y Juan

lunes 1 de marzo de 2010

La lluvia temprana y tardía

Jason Upton, la noche del 23 de Febrero
La venida de Jason Upton, sumado a las enseñanzas de Sai y Nanette Mudiam, nos dejó algo especial. Creo que después de la semana profética que pasamos, la lluvia que experimentamos (que fue física tanto como espiritual) dejó paso a una claridad y a una luz reveladora.

Es triste que el mensaje de que sólo se trata de Jesús, sea tan revolucionario. Como Iglesia, hemos hecho complejas muchas cosas que en realidad son muy simples. Hemos predicado teología y complejizado los mensajes. Todo mensaje que no tiene a Jesús como centro, no es un mensaje de vida. No es cristocéntrico. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el hijo del hombre sea levantado. Y todo el que ponga los ojos en El, el autor y consumador de nuestra fé, será sano, tanto física como espiritualmente.

De hecho, Jesús usualmente contaba historias simples, en tanto que hablaba en parábolas. Y los que estaban perdidos lo entendían, mientras que los religiosos de la época lo aborrecían. Y lo mismo es cierto hoy. El verdadero mensaje de Jesús genera persecución, aún dentro de la propia Iglesia. Nos comportamos como el hermano del hijo pródigo.

Jason Upton nos compartía la simplicidad del mensaje de Jesús. El hijo del hombre, que vino a servir y no a ser servido, dió vuelta el sistema del mundo. Y nos dio un evangelio de abnegación, no de autorrealizacíón. Un evangelio donde los últimos serán los primeros. Donde los que realmente sirven a los demás, son los que tienen verdadera autoridad espiritual, que proviene de Dios.

Esta lluvia de revelación temprana (que estuvo en la Iglesia Primitiva), ahora es tardía, y está cambiando la forma en que vemos el mundo.

En el Evangelio de Juan, la Palabra dice que los hombres amaron más la oscuridad que la luz. Cuando eramos chicos, nos gustaba la luz. Pero cuando crecimos, aprendimos a amar la oscuridad, como forma de cubrir nuestras faltas y secretos. Pero Jesús es luz para el mundo. El mismo es el Espíritu de la Profecía, y vino a traer luz y transparencia, para que podamos confesarnos nuestros pecados los unos a los otros, como dice la Palabra, y ser limpiados por su sangre, por medio del Espíritu Santo.

El enemigo, solo puede actuar en la oscuridad. El tiene tantas puertas a tu vida, como secretos tengas. Deja que la luz de Jesús te permita exponer tus faltas frente a tus hermanos, y sacale al adversario toda posibilidad de operar con autoridad en tu vida.

Que Dios te bendiga y te guarde.

Felipe, María y Juan